Un tratamiento de endodoncia es más molesto en la medida que el paciente llegue con dolor

Al plantear la posibilidad de realizar un tratamiento de conducto o endodoncia, muchos pacientes piensan en el dolor que les puede provocar el procedimiento.

La cirujano dentista, doctora Marité Bastías explica que un tratamiento de conducto es más molesto en la medida que el paciente llegue con dolor.

“Con controles odontológicos frecuentes y gracias a la radiografía panorámica se puede tener una visión general de la boca del paciente y detectar caries y/o infecciones que aún no dan síntomas. En esos casos el tratamiento es más bien indoloro, con leves molestias postoperatorias que se manejan con analgésicos”, comenta.

En Clínica Croacia y fieles a la consigna de entregar una atención de alta calidad y evitar al máximo el dolor y experiencias traumáticas, todos los tratamientos endodónticos son realizados por especialistas, con un enfoque empático y apoyando a nuestros pacientes.

“Gracias a que contamos con la mejor tecnología disponible en desinfección, conformación y relleno de los conductos, se logran tratamientos de altos estándares de calidad”, afirma la endodoncista.

Dependiendo del diagnóstico y el tipo de diente, un tratamiento de endodoncia se puede desarrollar en una o dos sesiones de 60 minutos cada una.

Antes de realizarse un tratamiento de conducto, es importante que el paciente informe al especialista si padece diabetes, hipertensión o alguna enfermedad autoinmune; dolor en la mandíbula al abrir la boca; o si toma algún medicamento o es alérgico a algún medicamento; si ha sido operado alguna vez; y si ha tenido problemas durante la anestesia dental.

La cirujano dentista indica que se considera un tratamiento de endodoncia exitoso cuando un diente se mantiene en función normal durante 10 años, “pero puede durar mucho más”.

Dependiendo del diagnóstico, tipo de diente y de restauración (obturación o corona), se pueden tener tasas de éxito entre 80 y 95%